Una cartografía mínima del nihilismo*
Este trabajo se encuadra en el Proyecto de investigación “Las doctrinas del abandono de la vida. Una investigación histórica-crítica” de la Escuela de Filosofía, FLEO, de la USAL.
Este trabajo se encuadra en el Proyecto de investigación “Las doctrinas del abandono de la vida. Una investigación histórica-crítica” de la Escuela de Filosofía, FLEO, de la USAL.
La figura de Cicerón (106-43 a.C.) es asociada y reconocida mucho más a menudo dentro del campo de la oratoria y la política romanas que de la filosofía. Sin embargo, cerca del final de su vida, luego del año 45, se dedicó a escribir numerosas obras de carácter filosófico.
“I myself do nothing. The Holy Spirit accomplishes all through me.” William Blake
Discursos contemporáneos. Entre lo intempestivo y lo inactual. Compiladores: María Cecilia Pisarello, Carlos Segovia, Susana Barbosa.
Suele ser un lugar común al analizar la expresión artística de las vanguardias de principios del siglo XX, afirmar que el mundo disonante y rupturista de aquellos movimientos difícilmente pueda ser expresado en términos de belleza clásica. Intentaremos reflexionar sobre esta afirmación que se repite de modo casi dogmático, preguntándonos si acaso sea posible matizarla.
Texto de Antonio Fernández Ferrer, sobre la exposición “El laberinto vertical” de la artista Karina Chechik.
La actual pandemia y la incertidumbre que la rodea tal vez puedan ser leídas más allá de los datos estadísticos, las decisiones de los gobiernos y las elucubraciones de los infectólogos.
Gracias a dos fuentes, una de Cicerón y otra de Diógenes Laercio, se sabe que la palabra “filósofo” fue utilizada por Pitágoras en el siglo vi a. C. (habría ecos en Heráclito de Efeso, que nombra el adjetivo philosophos y al sabio de Samos).
Es un desafío y una “peligrosa acrobacia” del pensamiento intentar encapsular una noción tan rica y expansiva en unas pocas palabras. Por eso invito, simplemente, a una lectura de ideas filosóficas sueltas en torno al concepto de la vida humana y su valor.
John Donne escribió que ningún hombre es una isla y que lo que le suceda a otro repercute en uno mismo. El cineasta alemán Wim Wenders hizo eco de esa máxima y buscó la recuperación del afecto perdido a través de una vuelta a los orígenes y a la infancia olvidada.