Distancia y Acontecimiento. Vivian Maier

por Verónica Parselis

Vivian Maier nació en Nueva York en 1926. Fue una fotógrafa urbana aficionada y su obra permaneció oculta y desconocida. Casi azarosamente en un remate en Chicago en el año 2007, sus negativos fueron descubiertos. La ignota historia de vida, hace aún más sorprendentes sus imágenes, resignificándolas. Queda mucho por saber de la vida enigmática de esta mujer que vivió en Francia, y de vuelta en Estados Unidos, trabajó casi toda su vida como niñera en familias acomodadas.

Sus primeras fotos son de 1949, tomadas con una modesta cámara Kodak Brownie. En 1951, ya en EEUU, compra una Rollieflex y en 1956 comienza una etapa de trabajo más consistente y prolífica. En la actualidad, John Maloof se dedica a organizar su archivo y dar a conocer la producción de Maier.

La exposición que actualmente puede visitarse en FoLa, trae parte de su archivo con tomas que muestran las calles de Nueva York y Chicago entre los años ‘50 y ‘60.  La obra de  Maier es humanista, existencial, evoca el paso del tiempo en la ciudad, y nos arrastra como espectadores a ser testigos distantes y silenciosos de la condición humana. Como un fleneur, Maier recorre la ciudad y registra escenas cotidianas que son captadas en el instante inequívoco. Sabe captar la fugacidad que tiende a disolverse. La cámara es testigo distante, registro de contrastes y ambigüedades del acontecer en las ciudades. Sus fotos plasman la calle como escenario de situaciones –únicas y desapercibidas- que emergen espontáneamente en la vida. Con Maier se cumple lo que sentencia Boris Kossoy, al afirmar que “la imagen fotográfica es lo que resta de lo acontecido, fragmento congelado de una realidad pasada, información mayor de vida y muerte, además de ser el producto final que caracteriza la intromisión de un ser fotógrafo en un instante de los tiempos”

Su personalidad introvertida y su obra inmensa (se han encontrado unos 120.000 negativos) revelan a la fotografía como mediadora entre la subjetividad  de Maier y el mundo que acontece. Sin familia, sin amigos, la autora establece una relación con el mundo a través de la doble mirada que posibilita el lente. 

Un 30 % de su archivo son autorretratos, que la artista resuelve de modos formales pero ingeniosos: en reflejos, espejos, sombras, ventanas…Dedicada al trabajo doméstico, se ubica entre el personal condenado al anonimato y a la invisibilidad.  Pareciera que estos autorretratos son formas de afirmar su identidad y elevar un “aquí estoy”, que busca resquebrajar la indiferencia. Sus obras  se transforman en huellas de identidad trazadas sobre el desconocimiento y la omisión.

Otras temáticas recurrentes serán las declinaciones temáticas en torno a la vida en la calle y la infancia, que nunca es retratada de forma lacónica o edulcorada.

La exposición puede visitarse en FOLA, Sala Principal.

Hasta el 11 de junio.

Godoy Cruz 2620, CABA.

Blog de la Escuela de Filosofía de la USAL

Este espacio es una extensión de la Escuela de Filosofía de la Universidad del Salvador, destinado a docentes, estudiantes y a todo el público en general, interesado en la lectura de contenidos filosóficos.

 

Mujeres en la historia del pensamiento

Durante el mes de marzo, la Escuela rendirá homenaje a las mujeres de la Filosofía, retratando nombres que muchas veces han sido olvidados o silenciados en la historia del pensamiento.